La Palabra de Dios

III Domingo después de Trinidad

Lucas 10:1-11, 16-20 

Después de estas cosas, el Señor designó también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. Y les dijo:

«La mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Id; yo os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni alforja ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: “Paz sea a esta casa.” Si hay allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.” Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os reciban, salid por sus calles y decid: “¡Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.”

Cuadro de Van Gogh titulado la cosecha

»El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió».

Regresaron los setenta con gozo, diciendo:

—¡Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre!

Les dijo:

—Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.


Reflexión

Hoy nos ofrece la reflexión de la Palabra Abelard

Lo que me sugiere es que con fe y humildad funciona la iglesia y que Jesús nos lo muestra aquí en esta conversación que mantiene con los 72.

Les confía un trabajo evangelizador y ellos lo hacen con sus recursos y con la inspiración que Jesús les infunde.

Esto me recuerda a tramos difíciles en la vida donde hay incertidumbre pero valentía y servicio.

Reciban un saludo.


Oración para la semana:

Dios, nuestro salvador,

mira a este mundo herido

con piedad y poder,

aférrate a tus promesas de paz

ganada para nosotros por tu Hijo

nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

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