La Palabra de Dios

Evangelio según Marcos 9.38-50

Juan le respondió diciendo:
—Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue, y se lo prohibimos porque no nos seguía.
Pero Jesús dijo:
—No se lo prohibáis, porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda hablar mal de mí, pues el que no está contra nosotros, por nosotros está. Y cualquiera que os dé un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Imagen de desierto con árbol seco
A cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que se le atara una piedra de molino al cuello y se le arrojara al mar. Si tu mano te es ocasión de caer, córtala, porque mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te es ocasión de caer, córtalo, porque mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos pies ser arrojado al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo, porque mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser arrojado al infierno, donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga. Todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos, y vivid en paz los unos con los otros.


Reflexión

Hoy nos ofrece la reflexión de la Palabra el padre Guillermo Gil desde Colombia.

Visualizamos el video y podemos también leer la transcripción de sus palabras en el texto a continuación. Tras la reflexión, el padre Guillermo nos anima a meditar con la canción A nuestro favor, interpretada por el padre Aurelio Chaves.

Transcripción del video:

El monopolio de la fe.

El Espíritu de Dios sopla dentro y fuera de la Iglesia.  Si vemos a un Pastor haciendo el Bien y curando, sea bendecido también por nosotros y no señalado porque no hace parte de nuestra Iglesia Católica Romana, anglicana u Ortodoxa.

Me hace recordar cuan celosos somos de ver a otros haciendo el bien siendo diferentes a nosotros y en vez de animarlo le criticamos y hasta le censuramos.  No somos los únicos con Licencia para Amar, con Licencia para Predicar y con Licencia para vivir el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.  Puede ser que aquel que no tenga “licencia” sea más profesional en el Amar y Servir que nosotros los clérigos.

Hace unos días caminaba por una de las calles de Bucaramanga-Santander-Colombia y desde lejos vi a un hombre que se había detenido a mirar un lote o terreno que estaban vendiendo.  Era un predio con bastante área como para construir un edificio, en un lugar muy bien situado.  Cuando me iba acercando reconocí a un Pastor Luterano que años atrás había apoyado a las víctimas de minas antipersona en la Granja donde se atendían para la rehabilitación física y psicológica.  Cuando me acerque lo salude y le abrace.  Y le pregunté por qué estaba tan interesado en el lote.  Él me dijo: “Si Dios quiere aquí construiré la Iglesia”, me impactó la seguridad con lo cual afirmaba y empezó a contarme en detalle cómo sería la distribución, los parqueaderos, la cancha para los jóvenes, el lugar del culto y la casa parroquial. Luego me dijo que no tenía el dinero para comprar, pero que Dios le iba a proveer. Vaya sorpresa, aquí en mi tierra decimos: “ya estaba ensillando el caballo sin antes haberlo comprado”. Al final me alegre y le anime a que continuara soñando porque pronto su sueño sería una realidad. Y es que nuestra amistad se ha consolidado con los años. Recuerdo que con la pandemia nos habían donado refrigerios a nuestra diócesis y a pesar que yo soy anglicano y el luterano le entregaba cajas de refrigerios para que los distribuyera en las reuniones dominicales donde les enseñaba la palabra a los niños del barrio.

Tal vez podamos aprender unos de otros de la caridad de Cristo y es en el quehacer pastoral donde podemos articular un trabajo conjunto con otras iglesias de diferentes denominaciones. En definitiva trabajamos por un mismo fin, para el Pueblo de Dios.

Luego las palabras de Jesús en este evangelio nos dicen que quien nos de beber o nos acoja no quedarán sin recompensa.  Y es que quien acoge a un enviado de Cristo, está recibiendo al mismo Cristo en su corazón.

Y  continuamos con el evangelio de Marcos en donde Jesús señala la importancia de cuidar al pequeño que cree en Él… ese pequeño puede ser el niño que acude a una catequesis, la mujer viuda, la victima de la violencia que requiere acompañamiento  y muchas otras personas humildes de corazón que son pequeñas para nosotros pero son grandes ante los ojos de Dios.  Y Jesús les advierte que es mejor cortarse una mano antes de pecar, o sacarse un ojo o quitarse un pie.  “Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga”.

Abstracto en tonos azules y marrones

Es aquí cuando nuestra labor de Pastorear se convierte en una tarea quirúrgica que debemos hacer con pinzas.  Pues debemos predicar con el ejemplo, en vez de llevar a las ovejas a escandalizarse de nuestras acciones y por ende a rechazar nuestro pastoreo.  Hoy más que nunca se nos hace un llamado a los religiosos a cuidar y orientar la fe del pueblo de Dios.  No podemos dejar que NADIE SE PIERDA PARA DIOS.  No podemos dejar que con nuestro mal ejemplo a los que acompañamos en su caminar de Fe terminen aborreciendo a Dios por su pastor.

Pidámosle al Señor que cambie nuestro Chip de pastores para acoger a quienes también aman como nosotros.  Que nos permitan ser acogidos por otros que desean recibir a Cristo en sus Vidas. Que así como calman nuestra sed, ellos puedan calmar su sed de Dios con nuestra presencia. Que ninguna oveja o “pequeñuelo de Dios” se pierda por nuestras actitudes desviadas del evangelio, por pronunciar palabras de desprecio, por una mirada que censura que señala o por llevar a caminos que no conducen a la Vida Eterna.  Todo esto te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo.  ¡Amén!


Canción A nuestro favor, interpretada por el padre Aurelio Chaves

 

 

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