Testimonio de mi experiencia en el día de mi confirmación, por Amparo Pujalte

Cada último domingo del mes de septiembre se celebra en Valencia, lugar donde me crie, la romería de San Miguel en el monasterio del mismo nombre en Llíria. Justo el mismo día, 25 de septiembre, coincidió con la confirmación de mis compañeros y mía que se celebraba en la Catedral Anglicana de La Santísima Trinidad de Gibraltar.

Ahora vivo con mi familia en Andalucía Oriental y creo, a mis 56 años, que es la iglesia a la que siempre he pertenecido. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena! Hoy era un día especial de celebración, de un camino iniciado durante el año de inicio de la pandemia.

Certificados de confirmación de Amparo y Abelard

Mi entusiasmo por haber encontrado la iglesia que enciende mi fe, me ha llevado a mejorar mi inglés, seguir misas continuamente online, asistir a ellas cuando podía desplazarme; algunas veces he podido asistir in situ a los servicios en la misma Catedral de La Santísima Trinidad de Gibraltar, de manera que podía reconocer a algunas de las personas que me iba a encontrar allí: al reverendo Ian Tarrant, a los demás presbíteros, a los que forman el coro, al organista. Todos y todas forman un equipo excepcional y esas personas son las que personalmente me han ofrecido su calurosa acogida.

Primeramente, viajamos a Sevilla, la ciudad más cercana a donde resido, una ciudad de una cultura y religiosidad bastante alejada a la que encontraría en la Catedral de La Santísima Trinidad, donde fuimos a recoger a dos amigos que nos acompañarían. De un lado, el antropólogo Francisco Ortiz y de otro el Reverendo José Antonio Jiménez Rojas, el cual ha sido nuestro referente desde que Ian Tarrant nos dirigió hacia él. Los recogimos en Puebla del Rio y cruzamos el río Guadalquivir en una barcaza, lo cual para nosotros fue una simbología muy bonita que Dios había decidido para nuestro viaje. La conversación en el coche fue agradable, pues el Reverendo tiene un gran conocimiento de la teología de Santa Teresa de Jesús que a día de hoy resulta muy actual.

Fuimos sin prisa, pero sin pausa, pues había que llegar a la reunión con el señor Obispo que nos esperaba en la catedral para el ensayo de la confirmación. Fue muy gratificante conocer a los demás candidatos, que explicaban por qué, en su vida, habían tomado la decisión de confirmar su fe en la Comunión Anglicana y en la catedral en particular.

Fotografía de la confirmación de Jacob

Fotografía de la confirmación de Amparo

No obstante, lo que me impactó fue que, una vez sentados, se percibía la presencia de Jesús acompañando al obispo Robert. Esto fue inenarrable, igual que lo que aconteció al día siguiente durante la ceremonia:

“Lo que os puedo manifestar es que mi corazón ha palpitado en este día con un nuevo resonar, repleto de alabanzas a Dios, pues cuando el obispo Robert me ungió, volví a sentir el abrazo de Jesús. Una oración de petición junto con el sutil sonido de una música sublime, me han estremecido el alma y me han hecho rogar, en ese momento, por todos los allí presentes, pidiéndole a Dios que los bendiga y que bendiga a todas las personas de nuestro mundo”.

Quiero compartir con todos vosotros esta experiencia de fe, pedir por todos, especialmente por mis compañeros de confirmación para que el Espíritu de nuestro Padre, a través de las manos del obispo Robert, nos ayude con fuerza en nuestro compromiso de seguir a Jesús y sigamos siendo merecedores de todos los bienes recibidos.

¡Que así sea!

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